Dakhla (01-08 Jul 25):
Historia de Dakhla en pocas líneas:
Orígenes:
Fundada como Villa Cisneros por los españoles en el siglo XIX, la zona ya había sido habitada por tribus bereberes y utilizada como punto estratégico en rutas comerciales saharianas.
Edad Media:
Antes de la colonización europea, la región formaba parte de territorios nómadas vinculados a las rutas caravaneras entre el Magreb y África subsahariana.
Siglo XX:
Bajo dominio español hasta 1975, Dakhla se desarrolló como puerto pesquero y base militar, manteniendo una economía ligada al mar.
Actualidad:
Hoy es un destino emergente para turismo de aventura, famoso por sus playas vírgenes, deportes acuáticos como kitesurf y su biodiversidad marina, combinando tradición sahariana con modernidad.
Viaje en familia… Descubrimos Dakhla por casualidad buscando un destino diferente y económico. Los vuelos eran muy baratos y había una gran cantidad de hoteles para elegir, así que reservamos todo apenas un mes antes de viajar. Como todavía no hay demasiada información en internet y Ryanair comenzó esta ruta en enero de 2025, os resumimos nuestra experiencia.
Dakhla es un sitio perfecto, o más bien perfectísimo, si te gustan los deportes de viento. Es como estar en Cádiz con viento de levante durante más de 300 días al año. No es casualidad que esté considerada la cuna del kitesurf y que atraiga a aficionados de todo el mundo.
Nuestro principal consejo es elegir un hotel cerca de la Laguna. El nuestro, Les Dunes de Dakhla, aparece en Maps prácticamente pegado a ella, pero en realidad está en pleno desierto. Es un hotel orientado totalmente a la desconexión, sin animación ni actividades constantes como ocurre en otros complejos turísticos. A cambio, dispone de traslado gratuito al aeropuerto; basta con enviarles un mensaje y ellos organizan todo.
Si en algún momento quieres romper con tanta tranquilidad, tienen una especie de shuttle que te lleva por la mañana a la playa del hotel PK25 y te recoge por la tarde. Ambos hoteles pertenecen al mismo grupo, por lo que puedes utilizar prácticamente todas las instalaciones excepto el buffet, que cuesta 12,5€ por persona para los huéspedes externos. Aun así, en Les Dunes te preparan un picnic para llevártelo sin ningún problema.
Si eliges Les Dunes de Dakhla:
Comida: Funciona en régimen de pensión completa y puedes indicar la hora a la que quieres desayunar, comer o cenar. Toda la comida es marroquí y nos pareció bastante rica. Como postre, muchas veces te ponen un melón entero para la mesa. En el desayuno preparan tortilla francesa si la pides, aunque llega un momento en que hasta da apuro pedirla todos los días. Curiosamente no suelen poner agua ni servilletas por iniciativa propia y hay que pedirlas, probablemente por una cuestión cultural. Eso sí, siempre nos atendieron con muchísima amabilidad y una sonrisa.
Habitaciones: Las camas son duras y las almohadas bastante finas. Algunas camas individuales ni siquiera tienen somier y descansan directamente sobre el suelo. La habitación es espaciosa, aunque la presión del agua es limitada y el desagüe no tragaba demasiado bien. Otro detalle curioso es el viento constante: por la noche parece que el tejado va a salir volando. Los primeros días impresiona bastante, pero después te acostumbras tanto que termina convirtiéndose en una especie de nana.
El hotel cuenta además con una piscina rodeada de tumbonas llenas de arena. Estás en pleno desierto, así que tampoco se puede pedir mucho más en ese sentido.
Una vez por semana, normalmente los jueves, organizan un evento especial al que acude gente de otros hoteles. Hay que subir caminando una pequeña montaña, por lo que conviene llevar calzado adecuado. Allí te reciben varios lugareños vestidos con trajes tradicionales, un pianista y una bonita puesta de sol acompañada de té. Después celebran una cena especial, abundante y bastante rica, además de un espectáculo que cambia cada semana.
Lo único que no nos gustó fue que nos sentaron bastante lejos del escenario mientras que muchos visitantes externos tenían mesas mejores. Nos pareció poco elegante teniendo en cuenta que nosotros estábamos alojados allí.
También nos sentaron con dos personas de otro hotel en la misma mesa. Comían directamente del plato común con las manos, algo totalmente normal para ellas por motivos culturales, pero que para nosotros resultó bastante incómodo. No entendimos por qué nos mezclaron cuando sobraban mesas y ni siquiera pertenecíamos al mismo grupo.
Los hoteles de Dakhla son bastante parecidos entre sí. No esperéis resorts al estilo de los que conocemos en Canarias o Caribe. Son más parecidos a campamentos mejorados orientados a la naturaleza y los deportes de viento. Nos quedamos con ganas de conocer el Attitude, que tiene una ubicación espectacular y pertenece al mismo grupo. Incluso una persona de PK25 nos confirmó que era bastante mejor que Les Dunes.
Excursiones
Sin ninguna duda recomendamos contratar la excursión de día completo. Nosotros ya llevábamos una reservada desde España, pero el hotel nos ofreció hacerla con ellos y fue un auténtico acierto. Además añadimos otro día para visitar el zoco. Nos costó 1.700 MAD para todo el grupo y, sinceramente, mereció totalmente la pena. Como referencia rápida, para calcular precios podéis dividir los dirhams entre diez aproximadamente.
Visitamos los cuatro puntos más conocidos de la zona, además de hacer todas las paradas que quisimos para sacar fotos, pasear o simplemente disfrutar de los paisajes.
- Desierto de Imlili: En medio de la nada aparecen pequeños estanques llenos de peces diminutos que te limpian la piel de los pies. La sensación es rarísima al principio, pero acabas cogiendo afición. No duele nada, aunque impresiona bastante.
- Playa de Puerto Rico: Otra playa en medio de ningún sitio donde incluso nos dimos un baño. El problema es que el famoso viento de Dakhla no desaparece nunca y el agua está bastante fría. Su nombre promete más de lo que realmente ofrece.
- Duna Blanca: Para nosotros una de las visitas imprescindibles. El entorno es espectacular y permite sacar fotografías increíbles. Verás además numerosos agujeros de cangrejos y navajas repartidos por la arena.
- Fuente Assmae o Chorro de Agua Sulfurosa: El olor es bastante desagradable, pero la experiencia merece mucho la pena. Te tumban sobre una colchoneta y te lanzan un potente chorro de agua caliente que supuestamente tiene propiedades beneficiosas para la piel. No hay ningún lujo alrededor, pero las risas están garantizadas. Cuesta 15 MAD por persona y es el único lugar donde tuvimos que pagar un extra. El propietario era bastante antipático, aunque la experiencia fue muy divertida.
También contratamos una excursión de una hora en quad. Esa sí fue un pequeño error porque nos cobraron 10€ adicionales por el transporte hasta el punto de salida, algo que no nos habían explicado previamente. Aun así, la actividad estuvo muy bien. Fueron tres quads individuales y uno doble. En total pagamos 170 MAD más 100 MAD de transporte.
Si os interesa organizar excursiones, recomendamos escribir por WhatsApp al +212 661 118174. Habla español, es muy amable y nos ayudó en todo momento.
La zona de Dakhla en sí nos recordó muchísimo a Cabo Verde. No tiene una gran cantidad de monumentos o lugares turísticos destacados, pero sí una enorme sensación de libertad y tranquilidad. Eso sí, está creciendo muchísimo y se ven construcciones nuevas por todas partes.
Un aspecto importante es el clima. Durante el día suele rondar los 25 grados, aunque el sol aprieta bastante más de lo que parece. Por la noche baja a unos 20 grados y a partir de las 18:00 o 19:00 ya empieza a refrescar. La sudadera es prácticamente obligatoria y el pantalón largo dependerá de lo friolero que sea cada uno.
Las playas son bonitas, pero el viento es tan constante que resulta complicado disfrutarlas como harías en otros destinos de playa tradicionales.
Respecto al zoco, en algunos sitios habíamos leído que rivalizaba con Marrakech en tamaño. Nada más lejos de la realidad. Son apenas unas pocas calles con puestos de mercadillo y personalmente no creemos que merezca una visita específica. Lo positivo es que nunca tuvimos sensación de inseguridad ni percibimos un trato diferente hacia las mujeres, algo que sí hemos notado en otros lugares de Marruecos. Aquí cada uno parece ir totalmente a lo suyo.
En el bono del hotel aparecía una nota indicando que no estaba incluida una tasa turística local de 28,26 €, pero durante todo el viaje nadie nos la cobró.
Dakhla combina muy bien con Agadir si buscas una ruta tranquila por la costa atlántica centrada en surf, playas amplias y clima templado, y también con Marrakech si quieres añadir un contraste interesante entre desierto, cultura y una de las ciudades más conocidas del país.
Vuelo: 44€/pers. ida y vuelta con Ryanair.
Hotel: Les Dunes de Dakhla: 342€/pers. 7 noches en Pensión completa con Atrápalo. El transporte desde y al aeropuerto está incluido con esta compañía.
Información obtenida de la web https://www.exteriores.gob.es
Pasaporte: En vigor durante toda la estancia, NO se permite la entrada con el DNI.
Visado: No es necesario.
Seguro de viaje: Se recomienda tener un seguro de viaje. Los más conocidos y más completos son Iati y Heymondo, si no necesitamos un seguro muy gordo lo cogemos con Globalfine que es mucho más barato.
Vacunas: No hay vacunas obligatorias para ingresar.
Carnet de conducir internacional: No es necesario.
Divisa: Dírham marroquí (MAD).
Tarjeta de pago/cambio de moneda: nosotros siempre vamos con Revolut sin duda.
Roaming: NO hay, por lo que como llevéis los datos activos podéis llevaros un buen regalito de vuelta.
GPS: Maps.me Descargar los mapas en España y funciona genial sin conexión, tanto a pie como en coche o transporte público.
No hay guía de word ya que todo se hizo con excursiones contratadas y el zoco es muy pequeño así que nada destacable. El resto de Dakhla no tiene absolutamente nada, prácticamente es todo desierto o está en construcción.