Bangkok (29Jul-01Ago25):
Emiratos Árabes:
Abu Dabi
Singapur:
Singapur
Malasia:
Langkawi
Kuala Lumpur
Tailandia:
Chiang Rai
Chiang Mai
Sukhotai
Bangkok
Vietnam:
Hanoi
Halong Bay
Phú Quoc
Historia de Bangkok en pocas líneas:
Orígenes:
Bangkok comenzó como un pequeño puerto y comunidad comercial en la orilla oeste del río Chao Phraya en el siglo XV.
Capital del reino:
En 1782, el rey Rama I trasladó la capital desde Thonburi a la orilla este del río y fundó Rattanakosin, el núcleo histórico donde se construyó el Gran Palacio.
Siglo XIX:
Bajo el reinado de Rama IV y Rama V, Bangkok se modernizó con carreteras, canales y apertura al comercio internacional, manteniendo su independencia frente a potencias coloniales.
Siglo XX:
Creció como centro político y económico, con una rápida urbanización y llegada de infraestructura moderna.
Actualidad:
Hoy es una metrópolis global que combina templos históricos, mercados tradicionales y rascacielos, reflejando la mezcla entre tradición tailandesa y modernidad.
Bangkok es una ciudad caótica en la que un trayecto de apenas 7 kilómetros puede convertirse fácilmente en 50 minutos dentro de un Grab. El tráfico es absolutamente demencial y forma parte de la experiencia desde el momento en que llegas.
La gente aquí es bastante más pícara que en otras zonas de Tailandia. No transmite la misma sensación que Chiang Mai o Chiang Rai, donde todo resulta más relajado y cercano.
Lo ideal para moverse es utilizar el metro. Nosotros intentamos hacerlo en varias ocasiones, aunque nos resultó algo lioso. Los trabajadores no siempre son especialmente amables y el inglés tampoco es su punto fuerte, por lo que a veces cuesta bastante hacerse entender.
La comida tampoco fue de las cosas que más nos impresionaron de Bangkok. Comparada con otras zonas del país nos pareció más cara y no especialmente mejor. De hecho, una de las cosas que más nos sorprendió fue que Burger King tenía algunos de los menús más grandes que vimos durante el viaje, con precios bastante similares a muchos restaurantes.
Algo que sí recomendamos es darse un masaje tailandés. Nuestra experiencia fue muy buena y, personalmente, creemos que es mejor elegir a alguien mayor para evitar que te ofrezcan servicios que no has pedido 😅. Nos costó unos 9 € por persona y pudimos pagar con tarjeta sin problema.
Una de las situaciones más curiosas del viaje fue descubrir que nuestro hotel estaba situado en pleno barrio rojo. Nosotros no lo sabíamos hasta que salimos del masaje y nos pusimos a buscar un sitio para cenar. Digamos que no tienen ningún problema en intentar separar a una pareja si creen que pueden conseguir algún cliente más 😅.
También fuimos a ver un espectáculo de baile tradicional tailandés incluido junto con la entrada al Gran Palacio y la verdad es que nos gustó bastante más de lo que esperábamos.
Como ya llegábamos saturados de templos después de varios días recorriendo el país, únicamente visitamos el que se encuentra dentro del complejo del Gran Palacio. Sinceramente, nos vino bien hacerlo así porque en Bangkok prácticamente todo se paga y algunas entradas son bastante caras. Al final, la principal diferencia suele estar en la posición del Buda y en algunos detalles arquitectónicos.
Uno de los días decidimos utilizar el barco público que recorre la ciudad realizando paradas en varios de los puntos turísticos más importantes. Nos pareció una forma cómoda, diferente y muy recomendable de desplazarse evitando parte del tráfico de Bangkok.
Bangkok combina muy bien con Chiang Mai si buscas alternar una gran ciudad llena de tráfico, templos y ambiente urbano con naturaleza, mercados y cultura tradicional del norte, y con Chiang Rai porque encaja perfectamente dentro de las rutas que continúan hacia zonas más tranquilas, montañosas y repletas de templos emblemáticos.
Vuelo: Volamos desde Chiang Rai 25€/pers. con AirAsia.
Hotel: Citrus Sukhumvit 13 Nana Bangkok by Compass Hospitality 126€ los 2, 2 días.
Seguro de viaje: Heymondo (Viaje tranquilidad, para 22 días): 80€/pers.
Información obtenida de la web https://www.exteriores.gob.es
Pasaporte: necesario con validez mínima de 6 meses.
Visado: No se requiere visado pero, desde el 1 de Mayo de 2025 hay que rellenar 3 días antes de la llegada a Tailandia el siguiente documento: Thailand Digital Arrival Card – TDAC.
Seguro de viaje: Muy recomendable.
Vacunas:
Obligatorias: Fiebre amarilla para aquellas personas procedentes de áreas afectadas por esta enfermedad. Compruebe en este enlace la lista de países a los que aplica este requisito.
Recomendadas: Hepatitis A y B, rabia, encefalitis japonesa, tétanos y BCG (tuberculosis).
Nosotros no nos pusimos ninguna, pero esa es la recomendación.
Divisa: Baht (BAHT).
Tarjeta de pago/cambio de moneda: nosotros siempre vamos con Revolut y N26.
Roaming: NO hay, por lo que como llevéis los datos activos podéis llevaros un buen regalito de vuelta. Recomendamos Airalo en Asia mejor que Holafly.
GPS: Maps.me Descargar los mapas en España y funciona genial sin conexión, tanto a pie como en coche o transporte público.
Traductor: nos ha sacado de unos cuantos apuros, es un traductor que no necesitas conexión, solo descargar el idioma antes de irte y listo: Traductor sin conexión.
Carnet de conducir internacional: Es necesario al no pertenecer a la UE. Se pide a través de la página de la DGT. Recordamos que conducen por la izquierda al haber sido colonia inglesa. La aplicación GRAB funciona muy bien y es muy barata.
El carnet cuesta 10,51€. Lo bueno que puedes pedirlo por internet y recoger sin tener cita previa. A nosotros nos tardó un par de días, luego vas a recogerlo y es un carnet de cartón como el que había hace 20 años.
La entrada al Gran Palacio incluye:
The Grand Palace, the Temple of the Emerald Buddha
The Queen Sirikit Museum of Textiles
The Arts of the Kingdom Museum and the Masterpieces by Artisans of Queen Sirikit Institute
Khon, Thai classical masked dance en la «Sala Shalermkrung Royal Theatre» donde puedes llegar con un trenecito gratuito que se coge en el exterior del palacio.
¿Es verdad que en Bangkok se pierde muchísimo tiempo en los desplazamientos?
Hola Álvaro. Totalmente. Había trayectos que en el mapa parecían un paseo y luego te tirabas casi una hora metido en un Grab/Uber viendo pasar la vida. 😅