Dublín (4-6 Ene24):
Historia de Dublín en pocas líneas:
Orígenes:
Dublín se originó como un asentamiento vikingo en el siglo IX, llamado “Dyflin”, en la desembocadura del río Liffey. Posteriormente se convirtió en un importante centro comercial gaélico.
Edad Media:
Durante la Edad Media, Dublín pasó a manos normandas en el siglo XII y se consolidó como núcleo político y económico bajo dominio inglés, con un crecimiento urbano significativo.
Siglo XIX:
En el siglo XIX, la ciudad fue epicentro de movimientos nacionalistas irlandeses y sufrió los efectos de la Gran Hambruna. También experimentó avances industriales y culturales.
Actualidad:
Hoy, Dublín es la capital de Irlanda, reconocida por su dinamismo económico, su tradición literaria y su ambiente cosmopolita. Es sede de empresas tecnológicas y un referente cultural europeo.
Ir a la fábrica Guinness solo merece realmente la pena si te gusta la cerveza. Si no eres especialmente aficionado, probablemente haya otros lugares de Dublín a los que sacarás más partido.
Nos quedamos con las ganas de visitar la famosa cárcel porque llegamos cuando apenas faltaban diez minutos para el cierre. Una auténtica pena porque era una de las visitas que más ilusión nos hacía realizar.
Comer en el centro de Dublín es extremadamente caro, pero la famosa zona de pubs y bares tiene muchísimo ambiente y merece la pena recorrerla, incluso aunque no entres a tomar nada.
Si disponéis de tiempo, reservad unas horas para pasear por el gran parque de la ciudad. Nosotros no conseguimos encontrar a los famosos ciervos que habitan allí, pero durante la caminata arreglamos el mundo varias veces 😁, así que tampoco estuvo mal la experiencia.
En general fue un viaje bastante intenso, con muchos desplazamientos y muchas cosas que ver, pero disfrutamos muchísimo de cada uno de los destinos por los que pasamos.
Hotel en Dublín:
Academy Plaza Hotel: La ubicación nos pareció muy buena para recorrer el centro caminando y acceder fácilmente a la mayoría de los puntos turísticos de la ciudad.

Las tres ciudades que visitamos durante esta ruta son perfectamente pateables y se disfrutan mucho más recorriéndolas a pie.
1ª foto: Edimburgo.
2ª foto: Dublín.
3ª foto: Bristol.
Información obtenida de la web https://www.exteriores.gob.es
Pasaporte: No es obligatorio. Te sirve también tu DNI.
Visado: Las visitas turísticas inferiores a seis meses no requerirán de un visado.
Tarjeta Sanitaria Europea: Necesaria, es muy fácil de solicitar por internet y te la envían a casa. Solicitar.
Vacunas: No hay vacunas obligatorias para ingresar.
Divisas: Dublín el Euro. La Revolut es muy útil.
Carnet de conducir internacional: No es obligatorio. DGT.
Tarjeta de pago/cambio de moneda: nosotros siempre vamos con Revolut sin duda.
Roaming: SI hay.
GPS: Maps.me Descargar los mapas en España y funciona genial sin conexión, tanto a pie como en coche o transporte público.
Dónde comer: Si lo que queréis es comer de restaurante, también está la aplicación TheFork que tiene muchos descuentos. Si reserváis con el código 7C1B79A3 cuando estéis terminando la reserva, conseguiréis 1000 Yums = 10 € de descuento en vuestra próxima comida. Además de otras ofertas adicionales que suele tener, o simplemente para ir acumulando puntos y descontar en vuestros próximos pagos.
Opera en varios países, incluyendo España, Francia, Italia, Reino Unido, Países Bajos, Bélgica, Suiza, Portugal, Dinamarca, Suecia y Australia.
Consejos prácticos para viajar a Dublín
Si viajas a Dublín desde Galway, una de las opciones más habituales es hacerlo en tren en unas 2h30, algo que muchas veces no se tiene en cuenta frente al coche. Además, las conexiones en Irlanda permiten combinar varias ciudades con bastante facilidad. Dublín es uno de los destinos más completos del país, ideal para combinar cultura, pubs tradicionales y escapadas por la isla en pocos días.